3 Tus primeros 20 trabajos ya están en tu teléfono
Así los sacas de tus contactos sin sentirte limosnero.
Una idea lo cambia todo: no estás pidiendo favores. Estás anunciando a qué te dedicas ahora. Cuando el primo de alguien necesite lo que tú haces, tú le hiciste el favor por ser fácil de encontrar.
La lista de 100 nombres (de toda la familia)
Una noche, teléfono en mano. Abre contactos, WhatsApp, amigos de Facebook. Escribe cada nombre en papel, en cuatro columnas: familia, excompañeros y exjefes, gente de la iglesia y la escuela, y todos los demás (tu barbero, tu mecánico, el del mostrador de refacciones, o repuestos).
Y no pares en TU teléfono: la red de tu esposa cuenta doble (sus comadres, su trabajo, su familia, su grupo de la escuela). Si tienes hijos grandes, sus amigos y los papás de sus amigos también tienen casa. La lista es de la familia, no solo tuya. No saltes a nadie porque "ella no necesita una cerca". Ella conoce a nueve personas que sí. La mayoría cree que conoce a 15 personas. En papel salen 120 a 300.
El texto de anuncio
Mándalo a 10 nombres por día, uno por uno. Nunca en grupo. Es un anuncio, así que nadie puede decirle que no:
Y ahí le paras. Sin lista de precios. Sin párrafo de tu experiencia. Espera que te contesten muchos y que salgan 2 o 3 trabajos el primer mes. El premio grande llega después: 100 personas ya saben qué contestar cuando alguien pregunte "¿conoces a alguien?".
La pregunta de UN nombre
Al final de cada buen trabajo, cuando el cliente diga que quedó bien, pide UN nombre, no "alguien":
La palabra "quién" pone al cerebro a buscar. "¿Conoce a alguien?" recibe un no educado. Como 1 de cada 3 clientes contentos da un nombre real ahí mismo. Entrégale tres tarjetas: "quédese una y regale dos". Un cliente referido vale al menos 16% más y dura más como cliente (estudio Wharton con 10,000 clientes).
Dale las gracias al que te mandó gente, en voz alta
El mismo día que se agende un trabajo referido, textea al que lo mandó: "Oye [Nombre], me llamó [persona] gracias a ti. Mil gracias, en serio". Cuando el trabajo se pague, algo concreto: tarjeta de regalo de $25 o $25 de descuento en su próximo servicio, y dile para qué es. El que recibe las gracias vuelve a mandar. El que no, nunca supo que funcionó.
La llamada al exjefe
Cualquiera con quien trabajaste antes ya sabe que trabajas bien, que es lo más difícil de demostrar. Llama, no textees: "Me independicé. Si algún día tienes trabajo de sobra, algo muy chico, o algo fuera de tu zona, yo lo atiendo bien y nunca te brinco al cliente". Di esa última parte en voz alta: su miedo es que le robes clientes. Este suele ser el primer trabajo pagado de un negocio nuevo.